El tratamiento térmico para tarimas y embalajes es un proceso tiene como objetivo asegurar una acción coordinada y eficaz para prevenir y controlar la introducción y propagación de plagas de plantas y productos vegetales. Esta forma es obligatoria cuando se realizan envíos de mercancías en tarima de madera. Las normas comparten los estatutos para regular y prevenir la proliferación de plagas en el intercambio de mercancías a nivel internacional.

Durante este proceso las tarimas y embalajes que se tratan se calientan a una temperatura de 140 grados durante un mínimo de 30 minutos. Esto asegura que se eliminarán todos los insectos y larvas, después de lo cual la paleta se puede usar y reutilizar para enviar mercancías a nivel internacional. Una vez que una paleta ha sido tratada térmicamente, se estampa con una imagen reconocida a nivel mundial que permite un transporte de mercancías más eficiente.

Toda la madera que se utiliza para hacer tarimas se seca al horno para curarla, pero eso no cumple con las normas fitosanitarias, y no se considera un tratamiento térmico. Para paletas que permanecerán dentro México y productos que nunca se exportarán, no se requiere tratamiento térmico ni fumigación. Solo las las tarimas y embalajes que se exportarán a otros países deben recibir tratamiento térmico.